“Una universidad autónoma requiere fuentes de financiamiento sustantivas que sean variadas, que sean distintas del Estado, y necesita un sistema regulatorio que le permita tomar decisiones con libertad”, afirmó el Rector José Antonio Guzmán durante su presentación en la Comisión de Educación del Senado, en el marco del seminario Proyecto de Ley de Financiamiento de la Educación Superior (FES), realizado el miércoles 5 de noviembre.
Nuestro Rector, Ph.D en Educación por la Universidad de Pennsilvania, presentó las razones por las que el proyecto de ley que propone el nuevo instrumento de financiamiento público para estudios de nivel superior, tal como está planteado, “puede afectar gravemente la aspiración de excelencia y de autonomía que tiene la universidad”:
- Restringirá el financiamiento privado, al prohibir que las familias puedan contribuir con copagos. El aporte de financiamiento privado a la educación era considerado un rasgo positivo del sistema (Informe de la OCDE 2009). Chile ha sido muy exitoso en lograr una contribución privada a la educación, sin dejar de ser un bien público. Son dos cosas compatibles.
- Se restringe el financiamiento público, al fijar aranceles que no necesariamente cubren el valor real de impartir las carreras, sobre todo si no hay aporte fiscal directo, si no hay aportes basales, si los fondos que se destinan por parte del presupuesto nacional a la investigación han ido mermando o se han quedado estancados.
- El financiamiento público limitado y un arancel regulado y provisto por el Estado difícilmente se reajustará en proporción a las necesidades de recursos que exige un sistema universitario de calidad.
- El sistema de aranceles comunes fijados por el Estado tenderá a rigidizar los programas académicos, a desincentivar la creatividad y la innovación. El sistema universitario chileno necesitará agilidad en tiempos en que las profesiones van a ir cambiando muy rápidamente y que las universidades tendrán que ser capaces de preparar a los estudiantes para estos cambios.
- El sistema universitario chileno puede perder competitividad internacional, también en el ámbito regional.
- No incluye financiamiento para la investigación y la vinculacióncon el medio, que son dos tareas fundamentales de la universidad y son exigidas, con justa razón, como mínimo para la acreditación institucional.
- Lesionaría la autonomía de esta institución y de otras muchas del sistema de educación superior.
Sobre el seminario
Durante casi cinco horas, 15 expositores, entre rectores y especialistas, presentaron sus puntos de vista sobre el proyecto que pretende reemplazar el Crédito con Aval del Estado (CAE), ante los senadores de la comisión, miembros del poder Ejecutivo y exministros de Educación, como Raúl Figueroa (MAG DER ’05) y Yasna Provoste, entre otros invitados.
Junto a nuestro rector expusieron también Carlos Saavedra, rector de la Universidad de Concepción y vicepresidente ejecutivo del CRUCH (Consejo de Rectoras y Rectores de Universidades Chilenas); Osvaldo Corrales, de la Universidad de Valparaíso y presidente del CUECH (Consorcio de Universidades del Estado de Chile); Juan Yuz, de la Universidad Técnica Federico Santa María y presidente de la Red G9; Santiago González, de la Universidad Central y presidente de la Corporación de Universidades Privadas; Nelson Vásquez, de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, y Julio Castro, de la Universidad Andrés Bello.

Entre los espacialistas presentaron Matías Acevedo, exdirector de Presupuestos y profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales Uandes; Bruce Chapman, académico de la Universidad Nacional de Australia y creador del HECS, primer sistema de créditos contingentes al ingreso de su país; Santiago Montiel, investigador de Horizontal; María Paz Arzola, investigadora de Libertad y Desarrollo; Lorraine Dearden, académica de University College London y experta en modelos de financiamiento estudiantil; Carlos Williamson, director de CLAPES UC; Sergio Bitar, exministro de Educación y uno de los padres del CAE, y, por supuesto, el actual ministro de Educación, Nicolás Cataldo, quien llegó al seminario junto al subsecretario de Educación Superior, Víctor Orellana.