Se celebró la primera Jornada de Reflexión Académica PEI 2027-2031, encuentro que reunió a miembros del Consejo de Rectoría y Consejos de las Facultades durante una mañana, para poner en común los fundamentos de nuestro proyecto universitario y proyectar el futuro en una nueva Planificación Estratégica Institucional para los siguientes años.

La secretaria general, Pilar Ureta Lyon, encargada de liderar el proceso de Planificación Estratégica Institucional, convocó para esta primera Jornada sobre los fundamentos de la Universidad.
El Rector afirmó que la Universidad se construye, ante todo, desde las personas, más allá de las relaciones formales y la jerarquía, “lo más relevante es la cantidad de gente talentosa que debemos ser capaces de descubrir, formar y apoyar”.
“Y eso tiene que ver con su nivel profesional, con su visión, con sus ganas y, por supuesto, con su comunión con el proyecto, con entender cada vez mejor la propuesta intelectual y el valor de esta Universidad”, aseguró el Rector José Antonio Guzmán.
Desde esa mirada, la planificación estratégica no se plantea como un ejercicio rígido, sino como una herramienta al servicio de un propósito mayor. Recordó que mientras muchos de los grandes avances de los últimos años —el fortalecimiento del cuerpo académico, la consolidación de la Clínica, el desarrollo de Signos o de UandesOnline— fueron producto de la PEI, otros nacieron de la iniciativa de personas que supieron leer oportunidades y convertirlas en proyectos notables, como el Centro IMPACT.
“Hay que planificar, pero también estar muy atentos a las oportunidades. La vida es rica, y muchas cosas fundamentales surgen gracias al talento, la creatividad y la entrega de quienes forman parte de esta comunidad”, subrayó el Rector.

Pensar en grande
Mirando al futuro, el Rector compartió algunos de los principales desafíos y oportunidades como el cambio demográfico, los avances tecnológicos, el entorno político nacional e internacional y los cambios regulatorios. E insistió en que ninguna transformación será posible sin una base humana sólida. “En la Universidad cabe mucha gente, de distintas sensibilidades, unida por una idea común”. Por ello es importante acompañar, formar y proyectar a profesores y administrativos para que sean capaces de asumir mayores responsabilidades.
Para anticiparse a estos cambios, propuso reflexionar acerca de seis grandes conceptos:
- Cambio curricular: Entregar educación sapiencial, que ayude a los estudiantes a discernir y adaptarse a las profesiones del futuro; pensar en estudios flexibles y carreras con trayectorias mixtas.
- Inteligencia Artificial: Analizar a fondo cómo incorporarla de la mejor forma en el gobierno, en el currículo, en la investigación, etc.
- Marco regulatorio: Prepararnos para un entorno legal complejo, no solo en educación, sino en normativas sobre privacidad de datos, delitos económicos, etc.
- Investigación: Consolidar áreas como biomedicina, ingeniería y ciencias sociales y avanzar en nuevas áreas del saber.
- Diversificación: Además del pregrado, es necesario avanzar en postgrado y educación continua, en la Clínica como espacio académico, en financiamiento alternativo para investigación, etc.
- Endowment: Hacerlo crecer sustancialmente para entregar más becas a los estudiantes y financiar más investigación de vanguardia.
Vinculación con el medio

Durante su presentación en esta Jornada PEI, Sebastián Claro, profesor de la Facultad de Ciencias Económicas y Empresariales, también puso el acento en la vida universitaria, donde la calidad se juega en las personas y en su forma de enseñar, investigar y vincularse con la sociedad, tanto por parte de los profesores como de los estudiantes.
En su visión de la carrera académica, es clave definir estándares exigentes y dejar que los profesores se concentren en su investigación pero, al mismo tiempo, promover en ellos una mirada de compromiso con la sociedad, profesores con intereses, que entiendan las cosas que nos rodean, las cosas de este mundo. De esta manera, no solo serán mejores docentes, sino que podrán difundir su conocimiento. Esto permitirá que su trabajo mantenga impacto y relevancia.
Y como los buenos profesores y los buenos estudiantes se atraen mutuamente, el profesor Claro animó a ser más avezados para convocarlos. Es difícil jugar en la cancha de los grandes y nuestra oportunidad es diferenciarnos, ser más flexibles.
“Enseñar en cristiano”

El P. José Miguel Ibáñez Langlois, uno de los fundadores de la Universidad y el tercer orador de esta Jornada, invitó a mirar a los orígenes para comprender el sentido profundo del proyecto universitario. Recordó que la Universidad nació del deseo de “enseñar en cristiano”, no solo a través de los contenidos, sino mediante el testimonio de vida de quienes la integran.
Destacó que la identidad de la Uandes se ha construido desde una tradición oral viva, hecha de relaciones humanas, respeto, amistad y coherencia entre fe y razón. Una comunidad que ha crecido gracias a la entrega generosa de muchas personas.
Durante la jornada los profesores realizaron preguntas y pudieron conversar también en un ambiente distendido en varios encuentros informales durante la mañana en el café.
