¿Qué pasa si aquello que hoy consideramos un residuo puede transformarse en agua reutilizable, nutrientes o incluso energía? Esa pregunta atraviesa el trabajo de César Huiliñir, Profesor Asociado de la Facultad de Ingeniería y Ciencias Aplicadas, quien combina biotecnología, ingeniería de procesos y modelación matemática para desarrollar nuevas formas de aprovechar lo que normalmente se desecha.
Con más de 80 publicaciones indexadas y dos patentes, su trayectoria ha estado marcada por una idea: avanzar desde el tratamiento de residuos hacia la recuperación de recursos. Hoy dirige un proyecto FONDEF IDeA I+D 2025 y un FONDECYT Regular hasta 2029, encabeza el Doctorado en Ciencias de la Ingeniería de la Uandes e integra el Grupo de Estudio Ingeniería 3 de FONDECYT-ANID.
El camino hacia los bioprocesos
Huiliñir se tituló de Ingeniero Civil Industrial con mención en Agroindustria en la Universidad de La Frontera. Ya en su memoria de titulación, dedicada a la modelación de la nitrificación en un reactor de disco rotatorio, apareció una idea que marcaría su carrera: no basta con observar que un proceso funciona, también hay que comprenderlo y explicarlo. Esa inquietud continuó en su Doctorado en Ciencias de la Ingeniería con mención en Ingeniería Química en la Universidad de Concepción.
Entre 2008 y 2010 desarrolló investigación en la Universidad de Concepción y realizó una estadía postdoctoral en la Universidad Técnica de Berlín, donde trabajó en procesos aplicados a aguas residuales de la industria salmonera. En 2010 se incorporó a la Universidad de Santiago de Chile, donde llegó a ser Profesor Titular, y en agosto de 2023 arribó a la Universidad de los Andes.
Del laboratorio a la economía circular
Su investigación se organiza en cuatro áreas que comparten un mismo objetivo: no solo remover contaminantes, sino recuperar los recursos presentes en los residuos.
Una de ellas estudia procesos biológicos para recuperar nutrientes y energía. Actualmente dirige un proyecto FONDEF que desarrolla un pretratamiento de microaireación controlada para mejorar la deshidratación de lodos y remover nitrógeno, fósforo y materia orgánica, buscando disminuir impactos ambientales y costos.
Otra línea aborda la desnitrificación de aguas subterráneas, mediante tecnologías para remover nitrato y microcontaminantes. Su FONDECYT Regular 2026-2029 estudia estos procesos y su relación con las emisiones de óxido nitroso (N₂O).
También ha investigado la eliminación de compuestos farmacéuticos, como ibuprofeno, diclofenaco y antibióticos, que los tratamientos convencionales no siempre logran remover completamente. A ello se suma la modelación y simulación de bioprocesos, que permite comprender los resultados experimentales, identificar variables críticas y proyectar el comportamiento de los sistemas a mayor escala.
Su trabajo incorpora además materiales de bajo costo, como zeolitas naturales, azufre elemental, cenizas volantes y biocarbón, buscando desarrollar soluciones aplicables en condiciones reales.
Preguntas que nacen en la planta
Para Huiliñir, la vinculación con el medio no es una etapa posterior a la investigación, sino su punto de partida. El trabajo con industrias sanitarias, agroindustriales y de gestión de residuos permite probar tecnologías con aguas residuales, lodos, purines y digestatos reales. Entre sus colaboraciones se encuentran Agrícola AASA, Aguas Santiago Poniente y Aguas Izarra de Lo Aguirre.
En transferencia tecnológica registra dos patentes y su investigación también genera datos y criterios que pueden apoyar evaluaciones de factibilidad, consultorías y decisiones de inversión.
Esta vinculación se extiende a la Asociación Interamericana de Ingeniería Sanitaria y Ambiental (AIDIS), donde integra desde 2023 el comité organizador del Simposio de Remoción y Recuperación de Nutrientes en Aguas Residuales. En 2024, además, gestionó el convenio de colaboración entre la Uandes y la asociación.

Investigar también es formar
Su investigación se conecta directamente con la docencia. En cursos de pregrado y posgrado incorpora resultados científicos y casos de ingeniería para que los estudiantes comprendan cómo funcionan las tecnologías y bajo qué condiciones pueden implementarse.
Ha dirigido seis tesis doctorales, 17 tesis de magíster y más de 70 memorias de titulación. En la Uandes ha guiado investigaciones sobre desnitrificación, degradación de fármacos, producción de hidrógeno y metano, digestión anaerobia y modelación de biopelículas.
Desde 2025 dirige el Doctorado en Ciencias de la Ingeniería de la Uandes y ha participado en la creación de Ingeniería Civil Química y en el diseño e implementación del Laboratorio de Tratamiento de Residuos Industriales Líquidos.
En 2025 recibió la distinción de Profesor Investigador Destacado de su facultad y en 2026 volvió a integrar el Grupo de Estudio Ingeniería 3 de FONDECYT-ANID.
Una mirada hacia el futuro
Huiliñir proyecta una transformación en el tratamiento de aguas residuales: las plantas del futuro no solo deberían depurar, sino también producir agua reutilizable, recuperar nitrógeno y fósforo, generar energía y reducir emisiones.
Sus próximos desafíos apuntan a validar tecnologías con aguas residuales reales, estudiar su estabilidad operacional y medir variables como las emisiones de N₂O, el consumo energético y la formación de subproductos. En paralelo, busca fortalecer el grupo de investigación G-TECH y consolidar una plataforma que conecte investigación, modelación y transferencia.
Una perspectiva que resume buena parte de su trabajo: “un residuo es apenas una materia prima que todavía no encontró su proceso”.
