

Dora Altbir Drullinsky
Premio Nacional de Ciencias Exactas (2019)
Con la clase magistral “La revolución invisible: nanotecnología para el desarrollo de Chile“, la doctora Altbir invitó al público a entrar en el mundo de lo diminuto: un nanómetro es una milmillonésima de metro, el tamaño de una cadena de seis átomos, una escala donde menos tamaño significa más superficie y, con ello, propiedades enteramente nuevas. El carbono lo ilustra: blando en el carbón, doscientas veces más resistente que el acero convertido en grafeno.
La profesora Altbir sostuvo que la nanotecnología no es una industria aislada, sino una capa habilitante que ya está monetizada en vacunas ARN, pantallas premium y baterías densas, con un mercado global de USD 118,7 mil millones en 2026 que se duplicaría a USD 220.800 millones en 2031.
Y mostró la nanotecnología “made in Chile”: sensores para minería, envases para alimentos, nanopartículas magnéticas contra el cáncer mediante hipertermia, un sensor para detectar tempranamente el Parkinson y hormigón aislante térmico. El contrapunto fue la inversión: Chile destina 0,4% del PIB a I+D frente al 2,7% de la OCDE, una brecha de 6,6 veces que limita la continuidad para transformar conocimiento en soluciones.
Dora Altbir es licenciada y doctora en física por la Pontificia Universidad Católica de Chile y Premio Nacional de Ciencias Exactas 2019. Tiene una destacada trayectoria en investigación, innovación y gestión científica y académica, tanto en Chile como en el extranjero. Es especialista en nanomagnetismo y nanotecnología, ha publicado cerca de 150 artículos científicos indexados y ha participado en el desarrollo de diversas patentes y soluciones tecnológicas aplicadas a sectores estratégicos.
A lo largo de su carrera ha ocupado importantes posiciones de liderazgo en el sistema científico nacional. Actualmente es directora del Centro de Nanociencia y Nanotecnología, CEDENNA; directora de Proyectos Institucionales de la Universidad Diego Portales; directora de GenCI UDP; y primera vicepresidenta de la Academia Chilena de Ciencias, institución de la que es miembro de número desde 2021.
En 2024 recibió el Premio Nacional de la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual. Su trayectoria refleja un permanente compromiso con la excelencia científica, la divulgación del conocimiento y la participación de las mujeres en la ciencia y la tecnología.
