
“Siempre Uandes” reúne a las personas que trabajaron en la Universidad y que actualmente se encuentran jubiladas. Como una manera de agradecer su aporte y reafirmar que siguen siendo parte de la comunidad universitaria, se les hizo llegar hasta sus hogares un ejemplar de la edición de Magnifica Humanitas preparada por la Uandes, la primera encíclica del Papa León XIV.
La iniciativa buscó hacer partícipes del aniversario a quienes contribuyeron a construir la historia de la Universidad, manteniendo vivo el vínculo que los une a ella.
El gesto fue recibido con especial cariño por los integrantes de “Siempre Uandes”. “Muchas gracias por seguir considerándonos familia Uandes, ya que nunca dejaremos de serlo”, expresó Victoria Ruimalló, de la Facultad de Odontología.
Paulina Fontecilla, de la Dirección de Operaciones, quiso “agradecer el regalo fantástico”, mientras que Cristina Herrera, de la Escuela de Psicología, destacó: “Es un regalo maravilloso y muy especial”.
A través de esta iniciativa, la Universidad quiso reconocer el legado de quienes dedicaron parte de su vida laboral a la Uandes y recordarles que, aunque ya no se encuentren activos en ella, continúan siendo miembros valiosos de una comunidad que se construye y permanece a lo largo del tiempo.
