Nueva Cultura Uandes busca formar líderes políticos, sociales y académicos con presencia pública, capaces de aportar activamente al debate público y a iniciativas de repercusión social. Además, apoya a profesores de distintas universidades en la difusión de ideas constructivas y contempla becas para jóvenes vinculados al espacio público y para futuros académicos con dedicación completa durante dos años. En ese contexto se inserta la historia de Juan Pablo Chamón, quien llegó a Chile con una trayectoria construida en La Paz, Bolivia, donde dirigía un centro de estudios dedicado a la formación de jóvenes líderes y al fortalecimiento de la sociedad civil. Su vida estaba profundamente vinculada al trabajo público, a la formación de personas y a la discusión sobre el futuro de su país, hasta que la situación política lo obligó a salir de Bolivia, donde vivió “una interrupción real de una vida que había construido durante años”.
Fue entonces cuando apareció la Universidad de los Andes, donde estudió el Magíster en Estudios Políticos gracias a una beca otorgada por Nueva Cultura. Recibir este apoyo cambió profundamente su experiencia fuera de Bolivia: “Sin ella, salir del país habría sido sobre todo una forma de resistir y esperar. Con la beca, esa salida encontró un lugar, una comunidad y una tarea”.
Para él, la beca no fue solo un apoyo económico, sino una posibilidad vital. Le dio algo parecido a un hogar y, al mismo tiempo, un espacio de estudio serio, constante y exigente. También le permitió no vivir esta etapa como una espera o un paréntesis, sino como una forma concreta de seguir unido a Bolivia desde otro lugar. “La beca no resolvió todos los problemas, pero me dio un lugar desde donde no rendirme”, asegura.
Ese apoyo también tuvo un impacto directo en su carrera y en el trabajo que ya venía desarrollando. Chamón explica que lo que recibe en la Universidad no queda solo en él, sino que vuelve a los programas que dirige, a las personas que forma, a las conversaciones en las que participa y al país al que quiere seguir sirviendo.
“Una beca le permite a una persona salir de la lógica de la pura supervivencia y entrar en un espacio donde puede estudiar y pensar mejor, y prepararse con más seriedad. Le da tiempo, exigencia, compañía y un lugar desde donde crecer”, señala.
Saber que hay personas que donan para que estudiantes como él puedan estudiar tiene, para Chamón, un significado profundo. “Le pone rostro a la beca. Uno puede hablar de programas, universidades o fondos, pero al final detrás de una beca hay personas concretas que decidieron ayudar a alguien que muchas veces ni siquiera conocen”.
Por eso, cuando piensa en el impacto real de una beca, no lo reduce al financiamiento de los estudios. Para él, muchas veces una beca actúa en silencio: forma a una persona, y esa persona después forma, acompaña, orienta o sostiene a muchas otras.
“Si tuviera que resumir en una frase lo que esta beca ha significado para mí, esta beca me dio un lugar desde donde seguir”.
